lunes, noviembre 06, 2006

Agua


En Quebro, donde casi podría decirse que se respira agua, pareciera imposible pensar que hoy día ya existen comunidades con problemas causados por la falta de agua. En algunos caseríos se han detectado problemas de escases, y en otros de contaminación.

Las prácticas agrícolas tradicionales dejan daños irreversibles en la tierra, la cual a su vez queda en muchos casos imposibilitada de procesar el agua de manera que ésta pueda retornar al ser humano en buenas condiciones. La sorpresa de recibir agua sucia en los acueductos rurales es cada vez menor, ya la gente se acostumbra a ver ese líquido asqueroso y a esperar que se asiente en los recipientes para poder utilizar "lo que se pueda aprovechar".

En los sitios más altos, todavía funciona todo como siempre, pero ¿hasta cuándo? El campesino está subiendo a buscar el agua de las montañas porque sabe que está en mejor estado. Sin embargo, los métodos no siempre son los mejores. Un "ojo de agua" puede arruinarse si se le maltrata o si se pretende cambiar arbitrariamente de forma. Las quebradas secas ya no son cuentos aislados, sino el aviso de que vienen tiempos duros, no solamente para la gente del campo, sino para la humanidad.

Es importante entender esto para iniciar una tarea a este respecto. Podemos reversar el daño, mediante el cuidado de los ecosistemas. Existen actualmente estudios que nos indican por dónde debemos comenzar a nivel técnico, pero también es importante trabajar en la parte social, en la educación, en la cultura y en el respeto a nuestros semejantes.

sábado, septiembre 30, 2006

Ecoturismo, costosa decisión.

Ayer escuchaba a un joven estudioso del mundo empresarial hablar sobre los negocios verdes, la sostenibilidad ambiental y el rendimiento que a la larga dan las empresas que invierten en el medio ambiente. Si, me gustaba escucharlo, pero qué duro mientras uno decide día a día apostar por el futuro, mientras otros se la ven más fácil despilfarrando el agua, los árboles y hasta el aire.

Con sólo echar abajo dos o tres árboles de esos grandísimos que ostenta la tierrita, habríamos sacado mis ingresos anuales y habríamos hecho, no lo que hicimos con lo que nos quiso regalar la tierra, sino un complejo de cabañas perfectas, un camino expedito y quién sabe qué más. El otro reto es el trabajo cotidiano de capacitación, de formación de personal.

Decía el orador, amparado por cifras alentadoras, que el ecoturismo es un negocio redondo. Habló de que en Costa Rica tiene una tasa de retorno del 18%, y que representaba el 7% (¿habré entendido bien?) de la economía mundial. El único problema es que ecoturismo no es cualquier cosa, hay que entenderlo bien para ejercerlo. No se pueden hacer conseciones impuestas por quienes tienen una idea deformada de aquello, para quienes quieren bajarse del carro y entrar a dormir en una pieza con aire acondicionado y encender la televisión, tranquilos porque pueden ver un arbol o dos desde el balcón.

lunes, septiembre 18, 2006

No estamos solos

Luego de tanto luto, luego de enfrentar distintas enfermedades, el cuerpo parece que ya no da más. Cuando uno cree que se acabaron las baterías, que uno realmente cayó en un abismo de locura y que es cuestión de tiempo para sucumbir ante un trabajito en un call center, aparece la posibilidad de no estar solos.

Tony agarra un break el domingo y se recuesta a ver televisión. Aquí entre nos, lo hace para quedarse dormido sin que parezca que esa era su intención real. Y para su sorpresa empieza a ver un grupo de ambientalistas decididos a demostrar las grandes posibilidades ecoturísticas de una zona boscosa en Malasia, destinada a ofrecerse como área de explotación minera.

Dos temas que lo apasionan: Ecouturismo y Minería. Siempre escucha con un gesto de comprensión a los ecologistas faltos de imaginación, a los ecologístas que llevan relojes, celulares y montones de artefactos hechos con materiales provenientes de minas que estan en desacuerdo con la minería pero que no podrían vivir sin ella. Eso es otro tema.

Mmmm... veamos. El heterogéneo grupo se decide a documentar su punto. Las dificultades podrían ser las mismas que para nosotros. En primer lugar: nosotros mismos, nuestras limitaciones, nuestro apego a lo convencional.

Al final no consiguió dormir. Sus héroes lo lograron y él fue presa de la fascinación. Me llama para contarme que no estamos solos.

miércoles, agosto 30, 2006

En memoria de Plinio Peralta

Una sonrisa detrás de la cual se ocultaban largas horas de trabajo, sacrificio por los hijos, la esperanza y la pasión por vivir, vivir y vivir.

Un trago y un tabaco eran su mejor homenaje a las bendiciones de la vida, entre ellas, su compañera.

Nadie se fue de su jorón sin una sonrisa por cortesía de la casa. Todo era pretexto para reír y celebrar.

Después de su última juma, la del Domingo pasado, queremos recordarlo así, con esta imagen, la de siempre!!!

jueves, agosto 24, 2006

Accidente laboral


Virgilio ha tenido un accidente trabajando. Es una hernia. Parece simple, cuestión de una cirugía menor con una semana y media de convalescencia. Pienso que no hay complicaciones, pero él tiene muchas cosas de qué preocuparse. No sabe levantarse un día sin trabajar. ¿De qué vivirá su familia?

Se pregunta si está muy viejo para seguir luchando. Mira la ciudad desde mi balcón, preguntándose tal vez si verdaderamente hay una oportunidad para él y los suyos. Mientras escucha las noticias por televisión analiza las peticiones de los maestros, de los trabajadores del Seguro y de otros. Para él no existen protecciones laborales.

¿De que le sirve la tierrita sin salud?

lunes, agosto 14, 2006

de llantos y sentimientos

Nunca escuchó Tony tantos llantos juntos. Los había bajitos, estruendosos, en coros, a dúo, cortos, extendidos, en solo, de cuarteto, con espasmos, sin audio, en clave de sol, los sollozos, de soprano, varítonos, en secuencia, aletargados, prepotentes, maniáticos y hasta serenos.

Era el entierro, no sólo de una mujer querida, sino de la madre de un hombre muy apreciado. Por primera vez llegaba al pueblo y encontraba todas las casas cerradas hasta el techo. No había quien diera razón del vecino. Y así fue llegando hasta el pequeño cementerio que desconocía. ¿Puede acaso ser el único deseo importante de una mujer, el que la entierren junto a su marido?

Y sin que nadie se diera cuenta, el "reservado" había sido utilizado por un cuerpo que ya hasta sus propias malezas había procreado. Junto al marido amado, un desconocido que quién sabe si le daría buena conversación. Pero el deseo de un muerto se respeta, así que ahí te va: ahora en el cementerio de Quebro hay un pasillo menos.

Cuando vayas, no dejes de visitar el cementerio para que entiendas de sentimientos.

viernes, agosto 11, 2006

Algún día - con la ayuda de los chinos - ajustaremos las distancias, y nuestros sueños estarán siempre al lado de la cama.

jueves, agosto 03, 2006

"turtles can fly" una película reveladora.

Una obra maestra de Bahman Ghobadi filmada en Iraq. Relata las vivencias de una zona de desplazados en ese país. La historia central sucede poco antes de la caída de Hussein, y su protagonista es un chiquillo de 13 años, cuyo liderazgo se fundamenta en el poder de la comunicación. Satellite era el único que sabía instalar las antenas para ver televisión y la gente quería saber qué estaba pasando con la guerra y la inminente invasión de las tropas de los Estados Unidos. Además, todos pensaban que el chicho podía entender lo que decían las noticias en inglés.

La fotografía está - como diría Maria Antonietta (hija de Tony) - "a otro nivel". No solamente por los logros técnicos, sino por la revelación abierta y desinhibida de la panorámica desértica que se vive en estos países.

Esta película no está - por supuesto - en nuestras insípidas casas de alquiler de video en Panamá. A nosotros nos las prestó la hermana de Tony en un acto humanitario para que entendiésemos un poco más cuando vemos las noticias. Porque a nosotros nos pasa algo así como lo que ocurría en la película: vemos las noticias y no entendemos lo que realmente está pasando.

Anoche mirábamos las escenas y no dábamos con la razón de por qué se pelean ese tipo de tierras (en la hora y media que dura la película no había sino un arbusto y los árboles estaban todos pelados). No hay agua, y la poca que hay está contaminada. Es lo del petroleo. No me parece que hay algo de religioso o "santo" en este tema de Israel y Palestina, sino una voracidad por las tierras, por imponer el terror y aniquilar el espíritu del prójimo.


Proporciones guardadas, ocurre aquí poco a poco. Estamos aterrados y nos estamos desplazando y apiñando acá en la ciudad. No nos importa dormir unos encima de otros (la construcción histérica de edificios en la punta "pacífica" y el barrio San Francisco parece un caso de histeria colectiva) y damos lo que sea necesario por tener "el satélite". Vivimos en la "desesperación", o peor aún, en la desesperanza. Volteamos a todos lados y vemos niños mutilados, suicidios cotidianos, disparos, campos minados (!aquí seguimos viviendo señora ex-embajadora de Estados Unidos en Panamá, con sus minas explosivas!!!), policías corruptos, desastres provocados por la indolencia, caos, enfermedad y sobre todo desiertos, muchos desiertos.

Otro de los secretos de la tierra es que es vulnerable a la mano de los hombres y mujeres que la pueblan. Podemos despojarla, secarla, transformarla y destruirla. Pero también podemos conservarla y vivir en armonía con ella, sin miedo...hasta que nos la quieran quitar.

sábado, julio 29, 2006

La Ciudad

Al inicio pensábamos que era sencillo, talvez porque según la teoría es sencillo ejercer un derecho. Estuvimos en la oficina de Reforma Agraria de la ciudad de Santiago en Veraguas varias veces y desde la primera nos dimos cuenta de que "sencillo" depende de varias cosas, entre ellas el nivel propio de paciencia, si el funcionario que te atiende ha resuelto todos sus problemas privados, la hora del día, la época del año (si es antes de carnavales o semana santa está uno frito), la propia actitud ante la burocracia o conocer a la gente adecuada - no necesariamente en la Administración Pública, aclaro -.

Titular una tierra en éste país puede ser en ocasiones una prueba de resistencia. Algo así quiso decir la señora que se encontraba explicando al nuevo funcionario cómo sus papeles se habían perdido ya en dos ocasiones. Una vez le solicitaron sentarse y esperar a ver si encontraban su expediente traspapelado en alguna otra gaveta, procedieron a llamar al otro señor que esperaba pacientemente sentado frente a ellos y sin calzado alguno. "Venga señor y firme aquí - le escribieron una X sobre la pequeña línea al final del documento - y hágalo igualito que en su cédula". El señor tomó su cédula de identidad y la miró detenidamente. Cuántos años desde esa ocasión en que se presentó al Registro Público a sacar la cédula, seguramente gestionada por un líder político que buscaba su voto. De lo contrario tal vez habría podido vivir muchos años sin pensar en ese documento, tal vez su firma fuese más reciente...

¿Por qué titulaba? Había trabajado tantos años esa tierra. De ella se alimentó su familia y allí pasó toda su vida. Una de dos: quería venderla y el comprador exigía la tierra titulada, o se corrió la voz de que se estaban titulando tierras desde la ciudad. De la primera ya hemos hablado.

La segunda nos indicaba que el proceso de desarrollo de nuestros pueblos está pasando por alto algunas cosas importantes como el trabajo social personal. En la propuesta que se hace con la globalización, es el individuo el que tiene que garantizar sus derechos y esto se hace recurriendo a los engranajes gubernamentales centralizados.

Nos vimos ahí, aunque con zapatos, pero sumergidos en los mismos problemas que los otros ciudadanos que habían venido a ejercer sus derechos. Teníamos el mismo temor de que nuestros papeles se perdiéran, de no lograr firmar igual que en la cédula, de que nuestro expediente no volviera a ser abierto, de que se nos insinuara "ayudar a un funcionario", de encontrar las puertas cerradas, de agotarnos ante la burocrácia.

Allá en la tierra no se exigen papeles, sólo cuidar de ella como el mayor tesoro, como el único tesoro; pero en estos tiempos, para protegerla es necesario venir a la ciudad.

viernes, julio 21, 2006

Mira hijo.


Así es la cosa. Uno a sus hijos les enseña a mirar lo que uno mira, y también a mirarlo como uno lo ve. Pero ellos, con esa base, aplican también otros criterios que van recogiendo en la vida.

Uno los protege. Los lleva en brazos por lugares peligrosos, los carga lo más que puede para que lleguen sanos y salvos al ejercicio de su libertad. Pero una vez se bajan de nuestro regazo, tienen su plan, así como nosotros hicimos el nuestro a pesar de las expectativas de nuestros padres.

En el campo se pone la esperanza en los hijos, esa de que ellos cuidarán de nuestras tierras y que les servirán a ellos y a sus hijos. Pero a veces se van y cogen sus propios caminos, diseñados por ellos (en el mejor de los casos). La tierra es la única que se queda.

jueves, julio 20, 2006

Vende tu tierra, comerás tierra.

Así reza el dicho, decía el amigo colombiano cuando le contábamos anoche en casa de Elizabeth la tragedia de la especulación de las tierras en la región del sur de Veraguas. Venden - por necesidad - su tesoro más preciado, ese que es renovable verdaderamente: la tierra.

lunes, julio 17, 2006

No es el mismo color

Siendo las 07:30 de esta mañana Tony me muestra las fotos del último ascenso. Higuerenoso arriba los verdes son intensos. Yo trato de contar cuántos verdes hay en la foto y él me dice "hay más que eso". Me pareció un comentario arrogante, pero tal vez sus ojos verdes exijan más detenimiento a la hora de diferenciar. Seguimos.

Ahora estamos viendo la madera y se muestra ofuscado. Ese no es el color del piso. Bueno - le digo - no se ve mal. Claro, para mi que recién me incorporo al mundo, la madera puede ser del color que le de la gana. Yo barnicé estas tablas para lograr un contraste con los muebles y taquitiquitaquitiquitá, para que estas fotos ahora me lo pongan como si le hubiera lanzado un chorro de rojo. No es rojo, está levemente barnizado.

Ni la mariposa, ni las flores, ni los tucanes salen con los colores que él vió durante estos días. "El agua de la entrada de las cuevas tampoco tiene el verde esmeralda que vimos al medio día del sábado".

Se voltea y me repite que si no es con los ojos, con el olfato y el paladar humano, estas cosas no tienen el mismo color. Es lo que nos llama, la inmensidad y la belleza que no se puede sólo mirar en una foto.

domingo, julio 16, 2006

Andrés está molesto.

Es un niño de casi dos años. Nunca hemos hablado de lo que es extrañar a alguien, pero ya lo sabe. Algo le falta. A las 06:10 lo primero que hace es preguntar por su padre. Se queda mirándome y luego repite "Papá en Quebro". Se lo he dicho ayer y antier, pero me dice "no". Yo también lo extraño, pero ya vas a ver cuando llegue, todo entusiasmado y con lodo hasta la barba. Y así, todo felíz, como salmón contracorriente, Tony, Señor Tony, tu papá, papito, Papá... seguro que te abraza y tus mañanas vuelven a ser como antes.

Andrés comienza a jugar con todo lo que ve a su alrededor. Busca cosas nuevas a cada momento. En una tablilla que está a su alcance hay un carné de identificación. Lo mira y luego me mira, se acerca y me muestra: "Papá". Parece que supiera que aunque no esté, existe y en cualquier momento alguien dirá con una voz conocida "Arghhh, aquí viene el monstruoooo..." y Andrés tiene preparada su risa emocionada para ese momento. Deja el carné en el piso y va por una pelotita de fútbol. Trata de jugar conmigo y se da cuenta que no es lo mismo. Decide abrazarme, aprovechando que estoy en el piso, a su nivel. Una hormiga nos distrae. Hay que seguirla para ver a dónde va. Luego una planta, una flor, los pajaritos, el avión... ahhhhh (bostezo).

A todos nos cuesta desprendernos. Nos apegamos a nuestras seguridades y cuando nos damos cuenta que no siempre están ahí, de alguna manera estamos molestos, como Andrés. Aprender a desprendernos... es parte del secreto.

sábado, julio 15, 2006

Extraños salmones

!Qué raros los salmones! Nadan contra la corriente y punto. Allá van a colocar sus huevos, es la culminación de sus vidas y así se completa la historia de un salmón. El que no lo hace está destinado a morir sin haber completado su destino, atenta contra su naturaleza y qué se yo, a lo mejor se deprime y muere hecho una mierda.

Helo ahí, acusado de ir contra lo establecido: la corriente. Un pez de extraño proceder. Creo que lo entiendo un poco. No es fácil buscar el destino de uno cuando te han inculcado que lo correcto es tener un trabajo estable y una hipoteca al día. Tener el proyecto de tu vida a siete horas de la ciudad capital, en medio de montañas y ríos, es cosa de salmones. ¿Quién te descontará el Seguro Social? Dejar tu apartamento por tres o cuatro días para irte a un sitio sin televisión, sin energía eléctrica y sin malls es definitivamente contra la corriente.


Todo el mundo pregunta por Tony. Hay un silencio casi imperceptible en el que se aglutinan todos los miedos y presagios para una pareja que se separa constantemente dizque para hacerce de un futuro. Luego los pésames, como si se tratara de una viudez dosificada. Los que cuelgan el teléfono probablemente podrán enriquecer sus teorías con otros comentarios, los que nos miran a la cara van con la procesión por dentro porque ya lo han dicho de todas las formas posibles

¿Y si morimos en la corriente? Morimos felices y habremos aleteado hasta el último segundo, repito, hasta el último segundo.

jueves, julio 13, 2006

Respirando despacito

Llevamos más de dos años respirando muy despacio para que no se nos acabe el aire. Somos dos, cada uno con sus fantasmas crónicos, con sus vicios molestos, con el ojo puesto en un pedazo del cielo, con su madre abnegada y con sus secretos. El tiene su historia y yo la mía, pero me va a tocar contar la nuestra aquí por si en el camino se nos acaba el oxigeno.

Tony es un soñador y yo una dormilona. Llevamos cinco años juntos y no quisimos conformarnos con esperar la jubilación y arrastrar nuestros pies por alguna playa contaminada de esas que nos ofrece la ciudad de Panamá.

Lo que sigue es el relato de la osadía de soñar que podíamos ser exactamente eso para lo que nacimos. Todo comenzó una tarde en la que él volvió del trabajo diciéndome que quería comprar un terreno en las montañas de Veraguas. De ahí en adelante se agolparon las deudas, las malas caras, los obstáculos y una que otra pelea, pero también nos invadió la certeza de que hay algo ahí para nosotros y para los nuestros, un secreto que se esconde en un lugar llamado Quebro.