miércoles, agosto 30, 2006

En memoria de Plinio Peralta

Una sonrisa detrás de la cual se ocultaban largas horas de trabajo, sacrificio por los hijos, la esperanza y la pasión por vivir, vivir y vivir.

Un trago y un tabaco eran su mejor homenaje a las bendiciones de la vida, entre ellas, su compañera.

Nadie se fue de su jorón sin una sonrisa por cortesía de la casa. Todo era pretexto para reír y celebrar.

Después de su última juma, la del Domingo pasado, queremos recordarlo así, con esta imagen, la de siempre!!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

buena esa!

Anónimo dijo...

Nunca te olvidaremos amigo mio de RUBE "La Contumenia"