sábado, septiembre 30, 2006

Ecoturismo, costosa decisión.

Ayer escuchaba a un joven estudioso del mundo empresarial hablar sobre los negocios verdes, la sostenibilidad ambiental y el rendimiento que a la larga dan las empresas que invierten en el medio ambiente. Si, me gustaba escucharlo, pero qué duro mientras uno decide día a día apostar por el futuro, mientras otros se la ven más fácil despilfarrando el agua, los árboles y hasta el aire.

Con sólo echar abajo dos o tres árboles de esos grandísimos que ostenta la tierrita, habríamos sacado mis ingresos anuales y habríamos hecho, no lo que hicimos con lo que nos quiso regalar la tierra, sino un complejo de cabañas perfectas, un camino expedito y quién sabe qué más. El otro reto es el trabajo cotidiano de capacitación, de formación de personal.

Decía el orador, amparado por cifras alentadoras, que el ecoturismo es un negocio redondo. Habló de que en Costa Rica tiene una tasa de retorno del 18%, y que representaba el 7% (¿habré entendido bien?) de la economía mundial. El único problema es que ecoturismo no es cualquier cosa, hay que entenderlo bien para ejercerlo. No se pueden hacer conseciones impuestas por quienes tienen una idea deformada de aquello, para quienes quieren bajarse del carro y entrar a dormir en una pieza con aire acondicionado y encender la televisión, tranquilos porque pueden ver un arbol o dos desde el balcón.

lunes, septiembre 18, 2006

No estamos solos

Luego de tanto luto, luego de enfrentar distintas enfermedades, el cuerpo parece que ya no da más. Cuando uno cree que se acabaron las baterías, que uno realmente cayó en un abismo de locura y que es cuestión de tiempo para sucumbir ante un trabajito en un call center, aparece la posibilidad de no estar solos.

Tony agarra un break el domingo y se recuesta a ver televisión. Aquí entre nos, lo hace para quedarse dormido sin que parezca que esa era su intención real. Y para su sorpresa empieza a ver un grupo de ambientalistas decididos a demostrar las grandes posibilidades ecoturísticas de una zona boscosa en Malasia, destinada a ofrecerse como área de explotación minera.

Dos temas que lo apasionan: Ecouturismo y Minería. Siempre escucha con un gesto de comprensión a los ecologistas faltos de imaginación, a los ecologístas que llevan relojes, celulares y montones de artefactos hechos con materiales provenientes de minas que estan en desacuerdo con la minería pero que no podrían vivir sin ella. Eso es otro tema.

Mmmm... veamos. El heterogéneo grupo se decide a documentar su punto. Las dificultades podrían ser las mismas que para nosotros. En primer lugar: nosotros mismos, nuestras limitaciones, nuestro apego a lo convencional.

Al final no consiguió dormir. Sus héroes lo lograron y él fue presa de la fascinación. Me llama para contarme que no estamos solos.